domingo, 7 de mayo de 2017

Herejías: un ensayo

El contacto con los teósofos me causó la pérdida de la fe cristiana que conocí en mi crianza y en mi cultura. Más tarde, la muerte de mi hermana (yo la llamaba así, “mi hermana”), me causó lo que llamo una crisis de fe: la estoy buscando aún. Presiento, después de tantos años de ella permanecer esquiva, que estoy buscando en el lugar equivocado, en el raciocinio metódico de ir estudiando los ismos.

Decía Jung que  “si intentáramos cubrir el vacío que queda con aparatosos ropajes orientales, como hacen los teósofos, seríamos infieles a nuestra propia historia (…) Somos, sí, los legítimos herederos del simbolismo cristiano, pero de alguna manera hemos malgastado ese patrimonio (…) Quien ha perdido los símbolos históricos y no puede contentarse con “sustitutos”, encuéntrase hoy en una situación difícil: ante él se abre la nada, frente a la cual el hombre aparta la mirada con miedo.”

La pobreza espiritual, sin embargo, es difícil de enfrentar y sí, mendigos de fe, preferimos vestirnos con lo que sea, cartones, periódicos, una hoja de parra, a andar desnudos.

Esta realidad me trae a la idea del intercambio de la fe cristiana con los cantos de sirena de la fe del budismo y sus cantos en otra lengua; o la fe del paganismo con sus danzas a luna sin posibilidad de desnudez, no sea que el vecino se asome al balcón; o la fe del hinduismo con su yoga y sus pranayamas y sus chakras. Digo intercambio porque es imposible el vacío: considero que la fe es inherente a la condición humana.

A pesar de mi descontento con una religión patriarcal (cuyo dios condena a la mujer y le dice “parirás con dolor”, mientras le dice al hombre que no ha de derramar su semilla, y si no, miren lo que pasó con Jonán), me causa una gran desazón esta mezcolanza de las carencias de la sociedad occidental con religiones antiguas. Y chakras se juntan con runas, y cartas de Tarot se juntan con hierbas; y cristales se mezclan con tótems. Lo que queda es un Frankenstein, el diseño de una fe cortada a la medida. En particular, como mujer, me perturba el intento de revival de los cultos a diosas muertas, la insistencia de las que danzan a ritmo de olvidados tambores, frente a las fogatas urbanas de un retiro espiritual de a mil dólares el fin de semana.

Creo que esta mezcolanza no es sino otro intento de encontrar una tabla de salvación ante el fenómeno del aislamiento o el sufrimiento, a menudo causado por la exclusión social:
 
-El pobre acude a la religión como consuelo, por lo de la metáfora de los ricos, el camello y el ojo de aguja.

-Aquel incapaz en su raciocinio de reconocerse en la religión, acude al consuelo del cielo prometido del socialismo (el materialismo, el ateísmo, cualquier ismo).

-La mujer harta del patriarcado se refugia en la idea de entidades vagas como el poder de lo femenino.

Al final todos van en la misma búsqueda de un bálsamo —un opio—parecido a lo de bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Pero no, yo no creo que las respuestas son el hambre y la sed de justicia, ni la mansedumbre, ni la promesa de cielo. ¿Tal vez la respuesta está en el Santo Grial de el problema del mal? ¿O después de una búsqueda tan larga e infructuosa, sólo nos queda olvidarnos de cualquier mito, entregarnos al nihilismo porque le mundo igual está jodido y qué más da?

No, no puedo comulgar con los extremos, ni me interesa el dogma, ni pretendo desarmar cosmogonías. Dios a estas alturas es un puerto imposible; la nada ni siquiera tiene anclas. Y sin embargo, ¿cómo escapar a la necesidad de la búsqueda?

20 comentarios:

  1. De esa búsqueda nunca podremos escapar. Somos polvo del camino. Un abrazo.

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    1. Tal vez sea muy optimista con querere escapar, ¿pero qué tal, por lo menos, entender? Creo que llegaré a la tumba sin saber!

      Abrazos :)

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  2. Solamente el que se ha encontrado frente ese precipicio entre la nada y la búsqueda, puede hablar de fe. Personalmente he estado allí y vi, que las opciones eran, saltar, regresar o buscar otros caminos, pero corre uno el riesgo de quedarse inmóvil allí frente al precipicio. Y he ido por distintos caminos, he llegado a Roma unas cuantas veces pero aún sigo buscando, a veces con el temor de olvidar el camino de regreso a casa, donde esta la herencia que me dejaron mis antepasados, y porque fue parte de ellos es que está cerca de mis afectos. Después de muchos andares reconocí que a Dios lo encontré en los ojos de mi madre, en la risa de mi padre.

    Tampoco soy dogmática, me inclino más sobre lo espiritual sobre la religión, la cual creo que es solamente un molde para la fe.

    Feliz Domingo taty.

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    1. Yo continúo en mi búsqueda, pero no es un camino recto, qué va. He intentado volver un par de veces, pero ese templo ya no me habla :( Es posible que quiera racionalizar algo que se escapa a las estructuras del pensamiento. Por ahora, al menos, he conseguido uno de mis remansos y trato de pensar en ello bajo la luz de los arquetipos: no importa qué nombre le demos, al final es siempre la misma idea. Las cosmogonías son puro relleno, invento del hombre.

      Visité tu reseña de la Sra. Dalloway, me encantó y confieso que se me hizo difícil contestar sin hacer alusiones muy directas a la trama. Me alegra haberla visitado de nuevo.

      Besitos londinenses :)

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  3. Dios no esta en la Biblia ni en el catecismo.
    Dios no es cristiano, ni budista
    Tu búsqueda te ciega
    Dios se manifestara el día que dejes de buscarlo

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    1. Creo que Dios no es algo que "esté"; "es". Siento que se manifiesta todo el tiempo; de ahí mi afán por darle una forma aprehensible. Tal vez debería, como dije arriba, abandonar este afán y sencillamente experiemntarlo.

      Un abrazo.

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  4. Piensa en los dioses griegos, te resultarán más cercanos.
    Feliz domingo.

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    1. Una de ellas lo es, de nuevo, bajo la luz de los arquetipos ;)

      Abrazos!

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  5. Tal vez sea necesario reformular los patrones de búsqueda para ver qué se encuentra luego y no como suele hacerse, armar esos patrones a partir de lo que se encontró de antemano.

    Saludos,

    J.

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    1. Creo, sin embargo, que siempre es necesario un punto de partida para referencia propia, a manera de brújula. De aquí a un par de años les reporto de nuevo; es un tema al que siempre regreso.

      Un abrazo!

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  6. las religiones (cualquier religión y las que dicen con mucho énfasis que no lo son) son sólo construcciones culturales para explicar lo que en los albores de la humanidad no se podía explicar ni entender por métodos racionales y que la ciencia mucho tiempo después explicaría a satisfacción.

    otro factor de los muchos que tienen las religiones para existir es que a la gente les da un cierto orden a su existencia con una jerarquía a obedecer.

    yo me he propuesto leer toda la biblia y de lo que he leído (los ocho primeros libros) he sacado las siguientes conclusiones:

    1. fe en un sólo dios
    2. obediencia totalmente obligatoria a este único dios
    3. jamás adorar a otro(s) dios(es)
    4. jamás cuestionarse ética ni moralmente por los mandatos de dios ya que el hombre es sólo una herramienta de este dios para lograr sus objetivos. (si dios manda conquistar un territorio específico y hay que matar hombres, mujeres, niños, ancianos, animales y todo ser vivo, se tiene que hacer. de la ética y la moral sobre estos actos se encarga dios, no el hombre. así está literalmente en la biblia.)
    5. dios tiene el poder de disponer no sólo de los espíritus buenos, sino también de los malos. (léase en la biblia la parte en la que david le tocaba un instrumento musical al rey saúl para calmarlo del daño mental que los espíritus malignos mandados por dios ejercían sobre él.)

    este pirata pasa olímpicamente de las religiones. no hay nada allí que sirva realmente.

    un abrazo y feliz inicio de semana.

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    1. Coincido contigo en el propósito de la religión en dar explicaciones sobre lo desconocido; pero creo que más que la gente encontrar un sentido del orden, es el establecimiento la jerarquía que encuentra un sistema en el cual cimentar su posición. La biblia es una gran fuente de mitología; traté de leérmela de cabo a rabo pero no pasé de muchos capítulos. El de Judith me encantó, por aquello de que las apariencias engañan :)

      Abrazos!

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  7. Es que la búsqueda nos hace mejores aunque no alcancemos lo ideal.
    Saludos.

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  8. De pequeño, mi madre, me regaló un librito que se titula (aún anda por casa, estoy seguro) "Mi libro de historias bíblicas", ilustrado y con un lenguaje sencillo para que niños puedan entender fácilmente las principales historias y paradojas: Job y su calvario, Jonás y la ballena, las tablas de la Ley, el becerro de oro...; me sirvió para ganarme el afecto y simpatía de un profesor de historia, exseminarista, que tuve en el instituto años después.
    No busco la fe, pero me haría gracia encontrar el libro perdido por casa (sé, lo sé que aún está por aquí)... por lo demás, he vivido las suficientes experiencias como para perder la fe hasta en el agua que bebo. Eso creo, a lo mejor mañana pienso otra cosa.

    Saludos.

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    1. Me has hecho recordar que tuve un librito de misa que había sido de mi papá, pequeñito, con las tapas en algo parecido a la madreperla. Me lo dieron para que me tomara las fotos de la primera comunión y era un misal en latin. Ahora que me fui de casa hace tanto tiempo, quién sabe que será del librito.

      En cuanto a mi fe, ha evolucionado de una convicción del futuro a un agradeciemiento por el pasado. No doy para más.

      Saludos, y gracias por tu visita.

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  9. La búsqueda es inherente a la conducta humana. Nacimos pensantes y esa particularidad nos permite observar e intentar encontrar una razón y una respuesta a la gran pregunta de la humanidad. ¿De dónde somos?. Es terrible verse desvalido y sin el consuelo de los padres, pues bien, si no lo tenemos lo creamos y nos sentimos protegidos; pero a cierto riesgo de haber creado un ser que objeta, limita y no permite avanzar. ¿Realmente ese padre o madre creador sería así? o, al contrario, ese Dios verdadero está para amarnos y levantarnos en nuestras flaquezas y sufrimientos?.
    Yo continúo mi búsqueda y, amando cada vez más la maravillosa naturaleza y condición humana que nos hace pensar.

    Abrazos y me encantó tu Blog.

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    1. Me pregunto si en el asunto de la fe como búsqueda aplica aquello de "lo importante no es el destino sino el camino". Como tú, Taty, a falta de respuestas yo me aferro a lo mejor de la condición humana, la inteligencia y la capacidad de empatía. BIenvenida al blog, tocaya :)

      Un abrazo!

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  10. a veces solo voy, a un lugar para mirar lo hermoso de las iglesias, el interior místico, silencioso majestuoso y lleno de olores y flores particularmente ....
    creo poco en quien dirige esos lugares
    pero mantengo la fe.

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    1. Sabes, Jo, tengo una relación extraña con el interior de las iglesias: me inquietan. De pequeña ciertas imágenes del Cristianismo, en especial relacionadas con La Pasión o El Infierno me causaban terror. No creo que lo haya superado aún.

      Besitos

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