miércoles, 13 de mayo de 2015

El exilio del tiempo, Ana Teresa Torres


El paso del tiempo es una preocupación universal que Torres aborda en la novela a través del recurso de convertirlo en un casi-personaje, dándole voz, movimiento, memoria, huellas en los objetos familiares. Es un tiempo que no emite juicios morales pero a menudo hace reflexiones sobre la naturaleza humana en un lenguaje igualmente salpicado de imágenes líricas y expresiones coloquiales criollas.

La razón por la que es un libro amado en Venezuela —se remonta a la Caracas de los techos rojos, la de los estruendosos carnavales de los cincuenta, la de los pavos mayameros de los ochenta— va también en su detrimento: se queda un poco en la anécdota. Tantos personajes desfilan por épocas tan distintas que ninguno llega a desarrollarse por completo, ninguno tiene una voz definida, un conflicto sobresaliente, si bien son arquetípicos de algunos perfiles venezolanos. 

El libro es una especie de álbum familiar, social si se quiere, pero el tema del tiempo se queda disperso por los rincones (tal vez soy yo dándole la lectura equivocada y no es un planteamiento con tintes filosóficos sino más bien una observación: es así como transcurre el tiempo, he aquí sus huellas; el por qué y el cómo son lo de menos). Todo esto sin mencionar que la historia está narrada desde la genealogía de una familia pudiente que se asila en París durante la época gomecista, contrata a la Billo's para una fiesta en los cincuenta, y finalmente se muda al este de Caracas con su nana. Esta aproximación deja forzosamente a las clases media y pobre vistas bajo un lente breve, más bien condescendiente (por ejemplo la moralizante historia de la hija de la conserje quien, con el esfuerzo debido, termina haciéndose doctora). 

Tal vez que me queda un dejo de decepción al leer El exilio del tiempo después de haberme enamorado de Doña Inés contra el olvido de la misma autora, que si bien tiene el mismo tema del paso del tiempo en una familia y una sociedad determinada, también tiene un trama con mayor interés debido al conflicto de Doña Inés y sus memorias y papeles perdidos. Hay una fuerza tremenda en los hechos narrados y de pronto episodios históricos (que se enseñan a través de números que no significan nada para el escolar) cobran un perfil humano, que va más allá de la referencia al gentilicio en cuestión. Particularmente el Éxodo a Oriente tiene una dimensión tan viva que ya en su momento será así como se lo enseñaré a mi hija. Incluso la división de razas y clases sociales es un elemento más cálido en esta novela.

Doña Inés tiene un conflicto continuo que sirve como hilo conductor, a pesar de no intervenir directamente en lo que ocurre. La cronología lineal (al contrario de El exilio del tiempo) permite que cada generación logre desarrollar su historia, tendiendo al final un puente natural que da comienzo a la próxima, creando un tejido vivo que no me deja la sensación de cabo suelto en El exilio del tiempo, a pesar de todos sus laureles.

17 comentarios:

  1. a veces sucede así, que nos topamos con novelas que las sentimos con una ambición tremenda y que al final por una cortedad de miras, termina como decepcionándonos un poco. de todas maneras, parece una novela de la que cada uno puede sacar su propia conclusión.

    un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces también ocurre que juzgamos a un autor por el primer libro que leemos de él (o ella). Esta novela tiene sus momentos, es que me faltó el elemento de tensión.

      Abrazos.

      Eliminar
  2. No conocía a la autora, pero creo que le echaré un ojo al que a tí te "tocó" más, Doña Inés contra el olvido, que para cabos sueltos ya tengo bastantes en la vida ahora mismo ;)

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Doña Inés contra el olvido es altamente recomendable, está vivísimo, casi te aletea entre las manos :)

      Besos.

      Eliminar
  3. ¡Hola!
    A mí me llama bastante, así que espero poder leerlo pronto.
    Muy buena reseña.
    Nos leemos. =)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojalá nos cuentes. Reviso tu blog por si un día lo haces.

      Saludos.

      Eliminar
  4. Al principio de leerte me pensaba que ambos libros eran tuyos pero al final parece ser que no.
    Los dos pintan bien, pero tengo que ir con tino porque mis veinte metros de librerías están más que copados y ya estoy empezando a ponerlos en doble fila.
    No sé Tati, si esta información viene al caso pero es una realidad que me preocupa. Soy una viciosa de los libros. Creo que tendré que pasarme al digital.
    Qué alegría, Tati, volver a tenerte.
    Te abrazo mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah, Tecla, te entiendo. Con tantas reseñas en la red es difícil ponerse con todas, encima de los libros que ya nos interesan y tenemos en el estante esperando. Me pregunto si existirán estas versiones en digital...

      Besos, alegre estoy yo :)

      Eliminar
  5. Ciertamente uno suele crearse expectativas de los autores de acuerdo a la primera experiencia que nos dejan sus libros, pero tu tienes un juicio claro a mi ver, así que no hay porque desconfiar de él. Sabrá la vida si un día me tope con esta autora, de no ser digital tal vez sea causa perdida, pero estaré al pendiente.

    Saludos grandotes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Beatriz, gracias por tus palabras. No me he encontrado sus libros en digital todavía y del modo que las cosas están por casa no sé cuándo ocurra. Si vas a invertir en uno, que sea Doña Inés, creo :)

      Besitos, que tengas feliz semana!

      Eliminar
  6. Respuestas
    1. Gracias por tu comentario y tu visita :)

      Eliminar
  7. Un escritor puede ser famoso con un libro pero se puede ir al hoy con otro.


    Un beso Taty

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece que no es tanto la fama, sino el alcance de un libro. Hay autores que sólo alcanzan a escribir un libro, pero es EL libro (digamos, por ejemplo, Cumbres Borrascosas) :)

      Besitos!

      Eliminar
  8. ¡Holaaaaa! No conocía tu blog, pero me ha parecido muy bonito e interesante. Te sigo ya :D
    Y si gustas, te invito igual a pasar por el mío por si te llama la atención.
    Espero nos leamos más seguido.
    Un besote :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por pasar a caomentar y bienvenido al blog! Ya te visito.

      Saludos.

      Eliminar
  9. Pienso que es necesario tomar en cuenta el hecho de que "El exilio del tiempo" es una de las primeras novelas de Ana Teresa Torres, anterior a "Doña Inés contra el olvido" y que está claramente influenciada por las corrientes literarias del momento en que fue publicada. No obstante, considero que el acto de (re)construir de forma polifónica y fragmentada la memoria de algunas mujeres de las clases acomodadas de la sociedad venezolana (algo bastante innovador en su momento) la convierte en una de las primeras obras que cuestiona la imagen estereotípica de «muñeca de porcelana» que se tenía de ellas. Muchos de los personajes femeninos hacen evidente la lucha interna que tienen que enfrentar casi todas las mujeres que se resisten a someterse al papel que la sociedad les ha asignado ya que la identidad, tanto personal como social, se caracteriza por su fluidez. Como indica el personaje de María Josefina: “todos somos no productos de nuestras circunstancias sino apenas los residuos de ellas, los quiebres y las rasgaduras del tiempo, puros momentos discontinuos, y la violencia contra mí ejercida no [es] sino el eco de otra más general, imposible de achacar a nadie, salvo entrando en las grandes generalizaciones como la Historia, el Tiempo, la Sociedad, culpables demasiado lejanos…” (Ana Teresa Torres: El exilio del tiempo 174).

    ResponderEliminar